Crónicas de Lasallistas En Casa | Karime Tobías | Gestión y Desarrollo de las Artes

08 DE JUNIO DE 2020
“CRÓNICAS DE LASALLISTAS EN CASA” ES UN ESPACIO EN EL QUE NUESTRA COMUNIDAD ESTUDIANTIL NOS COMPARTE SUS EXPERIENCIAS Y REFLEXIONES EN TORNO A LA SITUACIÓN QUE ENFRENTAMOS ANTE LA PANDEMIA POR COVID 19.
HOY LES COMPARTIMOS EL ESCRITO DE KARIME TOBÍAS, NUESTRA ESTUDIANTE DE LA LICENCIATURA EN GESTIÓN Y DESARROLLO DE LAS ARTES:

 

El viernes 5 de junio, fue el último día de clases de varios compañeros de Bachillerato y Licenciatura.

Ése día, una compañera del Grupo Representativo de Teatro se despidió de nosotros a través de la plataforma zoom, tuve demasiadas ganas de poder abrazarla, de abrazar a todos mis compañeros, no solo de representativo, también a mis amigos de Licenciatura.

Extraño las risas en las clases, el bullicio en la cafetería, los saludos en los pasillos, el silencio de la biblioteca, las pláticas en las bancas, al amanecer y el atardecer visto desde el estacionamiento.

Extraño muchas cosas últimamente,y la sensación de deseo y esperanza de regresar a la “normalidad” se vuelve un mecanismo de defensa frente al panorama de incertidumbre actual, durante el aislamiento social.

Los recuerdos también se vuelven un motor en estos días, recordar los momentos en los que he sido feliz me hacen tener un poquito de tranquilidad y esperar a que en un futuro (ojalá no muy lejano) pueda hacer los viajes que tenía planeado, podamos ir a los paseos en bici, observar el cielo desde el mirador, asistir a las calendas…

Es cierto que ahora dentro de la comodidad de mi casa he tenido tiempo para mí,he llegado a convivir con alguien que ni siquiera yo conozco por completo e intento conocer todos los días a la vez que realizo actividades que dentro de la cotidianeidad de hace unos meses era imposible para mí.

A lo largo del día, como si fuera un bucle, entro a twitter, luego a Facebook, por último, a Instagram y llegué a la conclusión de que nuestra sociedad está muy perdida,pero también, que nuestra generación está muy harta de la injusticia, que tenemos ganas de cambiar el mundo desde nuestras posibilidades.

He visto demasiadas noticias estos últimos días, el abuso de poder, la discriminación, violencia de género, violación a los derechos humanos, maltrato animal, ¿qué somos?, ¿hacia dónde vamos? Toda esa información me genera estrés, ansiedad, miedo, emociones que a más de uno le son familiares durante el confinamiento.

Ojalá todas esas emociones se conviertan en ganas de crear, transformar, investigar, conformar herramientas para que como estudiantes apoyemos a quienes las exigen.

En fin, llega la noche y lo único que puedo hacer es agradecer porque mis amigos, familiares, pareja, docentes están sanos y pensar en lo bueno que ha pasado durante el día, antes de cerrar los ojos y esperar a que el día de mañana podamos vernos no a través de una pantalla.

Aún a la distancia, permanezcamos unidos.