Recomendaciones generales para prevenir la obesidad

12 de noviembre | Día Mundial de la Obesidad

M.S.P. Alondra Montoya 

M.E.D. Alejandra Jiménez

La obesidad es un problema cada vez más frecuente a nivel local, nacional y mundial debido a la asociación que tiene con las principales causas de enfermedad y muerte en la población actual. 

Cuando hablamos de obesidad, debemos considerar que no solamente nos referimos al exceso de peso corporal, sino también al exceso de grasa corporal. La principal causa del sobrepeso es el balance positivo de energía consumida comparado con la energía utilizada, es decir, cuando se consume mayor cantidad de energía en forma de alimentos, que lo que en realidad se está gastando por las actividades diarias.

Cabe mencionar que todos los alimentos contienen energía y todas las actividades que realizamos generan un gasto, pero no todos los alimentos contienen la misma cantidad de energía y no todas las actividades que realizamos generan el mismo gasto energético.  

Por ello, te compartimos la siguientes consideraciones para prevenir el sobrepeso y la obesidad:

  • Presta atención a todos los alimentos que consumes en tu día a día, ya que muchas veces podemos exceder la cantidad de alimentos altos en energía sin darnos cuenta.  
  • No solamente los alimentos con gran cantidad de grasa favorecen el sobrepeso y la obesidad. Existen alimentos que sin ser a simple vista altos en calorías lo son, puesto que contienen azúcares y grasas añadidos. Por ejemplo: productos industrializados como: botanas, repostería, cereales de caja, barras energéticas, etc. 
  • Las bebidas y alimentos azucarados como: refrescos, jugos industrializados, bebidas energizantes, caramelos, pan dulce, postres y repostería son ricos y agradables para el paladar, sin embargo, representan grandes riesgos para la salud, por lo que se deben consumir en pocas cantidades y no todos los días.
  • Evita el consumo diario de alimentos fritos, si los quieres utilizar en tu dieta hazlo de manera esporádica y responsable (no olvides reducir la cantidad de aceite que utilices al cocinar). Da prioridad a otro tipo de cocción para tus alimentos como: el asado, el horneado, al vapor o hervido. 
  • Los alimentos que debes consumir a diario son: verduras, frutas, cereales integrales (maíz, avena, amaranto, etc.), leguminosas (frijoles, lentejas, habas, garbanzo) y alimentos de origen animal bajos en grasa (pechuga de pollo, bistec asado, huevo, pescado, etc.). Todos ellos son ricos en vitaminas, minerales, fibra y proteína. Es importante considerar que la cantidad y la calidad de los alimentos que selecciones harán la diferencia.  
  • No olvides hacer platillos variados, ya que el consumo de diversos alimentos hará tu dieta más completa. Procura que tu plato se vea colorido, para eso puedes incluir diversas verduras en cada tiempo de comida como: zanahoria, lechuga, jitomate, entre otras. 
  • Una alimentación saludable no es costosa, el secreto está en elegir alimentos de temporada que sean de tu región. Evita el consumo de alimentos importados pues estos elevan el costo de tus comidas diarias. En Oaxaca tenemos una gran variedad de alimentos regionales deliciosos, que además son ricos en vitaminas y minerales y su precio no es elevado. 
  • Intenta que la mayoría de tus alimentos no sean industrializados o procesados, puesto que estos contienen mayor cantidad de azúcar, sal y grasas que no son saludables para un consumo cotidiano. 
  • Si consumes alcohol hazlo de manera moderada. Las bebidas alcohólicas favorecen el sobrepeso y la obesidad.
  • Elige una vida físicamente activa, la recomendación para adultos es realizar 150 minutos a la semana de actividad física moderada a vigorosa, es decir, que el esfuerzo de dicha actividad sea 6 veces mayor a permanecer en reposo (caminar, correr, andar en bici, zumba, natación, etc.), también puedes aumentar tu nivel de actividad física modificando ciertos hábitos como: el transporte (camina o utiliza la bicicleta para trasladarte a otros lugares). ¡Ojo!, el hecho de que realices algún ejercicio estructurado o actividad física no significa que puedes comer sin medida. Realiza la actividad física que más te guste, pero también continúa llevando una alimentación saludable.  

Finalmente, recuerda que todos los días cuentan para nuestra salud, así que intenta llevar a cabo estas recomendaciones en tu vida diaria y sobre todo evitar excesos en cantidades y alimentos que no son tan benéficos para tu salud.  

Si te interesa mejorar tu alimentación y rutinas de actividad física de forma individualizada y responsable, asiste con profesional de la salud que te oriente durante el proceso de cambio en tu estilo de vida.

Hagamos de estas recomendaciones nuestros hábitos del día a día.

 

Lo más importante, la PREVENCIÓN.