Crónicas de Lasallistas en Casa | Sulamita Pallares | Licenciatura en Gastronomía.

22 DE JULIO DE 2020

 

“CRÓNICAS DE LASALLISTAS EN CASA” ES UN ESPACIO EN EL QUE NUESTRA COMUNIDAD ESTUDIANTIL NOS COMPARTE SUS EXPERIENCIAS Y REFLEXIONES EN TORNO A LA SITUACIÓN QUE ENFRENTAMOS ANTE LA PANDEMIA POR COVID 19.
HOY LES COMPARTIMOS EL ESCRITO DE SULAMITA PALLARES DE LA LICENCIATURA EN GASTRONOMÍA.

 

Hoy en día nos encontramos en una situación crucial, en dónde tenemos que aprender diversas formas para subsistir. Y en realidad, quién iba a pensar que el 2020 nos iba a traer muchos cambios. Sin duda alguna pasamos por uno de los momentos más vulnerables en el mundo, donde en un abrir y cerrar de ojos nos vimos obligados a parar todas nuestras actividades cotidianas; sin tiempo de analizar todo, ya estábamos en “cuarentena”.

Esta pandemia nos ha llevado a distinguir las ventajas que teníamos antes, y que ahora por precaución tenemos que evitar; sorprendentemente a pesar de que gastábamos el tiempo pegados a la tecnología hablando con nuestros conocidos y en ocasiones solíamos reunirnos con ellos, ahora por más que lo anhelemos debemos esperar a que sea el momento oportuno para poder reencontrarnos.

El contacto que solíamos tener con diversas personas y salir a realizar nuestras múltiples tareas nos lleva a extrañar lo que era antes de que todo cambiará, querer y creer que todo acabará de la mejor manera nos da una pequeña luz en la oscuridad.  Supongo que en el fondo esto es una lección para aprender a valorar que, podemos tenerlo todo y en cuestión de segundos cambiar de panorama.

Comentando con diversos compañeros de mi generación me percaté de que la mayoría sentía una enorme tristeza al darse cuenta de la pausa tan impactante que esto causó para nosotros, estando a nada de ser egresados tuvimos que detener algunas metas, proyectos y sueños que teníamos en mente realizar para determinado tiempo.

Pensar en los distintos retos que tenemos que aprender a superar como egresados en el campo laboral genera incertidumbre, siendo conscientes de que no será sencillo el hecho de acomodarnos en un lugar de trabajo, tenemos la mentalidad abierta para lo que se nos presente, haciéndonos a la idea de que algunos tendrán la oportunidad de unirse a un sector emprendedor; sin importar lo que nos deparé tenemos la fe de que será posible salir adelante.

Todos nos tuvimos que acoplar al uso de nuevas herramientas, a lidiar a veces con el internet y el clima que nos interrumpía en nuestras labores. Es una ocasión donde todos tuvimos que empezar hacernos de nuevos hábitos como: a tener una mejor higiene, tener precaución no solo por nosotros mismos, sino por nuestra familia, aprender nuevas técnicas y diferentes programas para complementar las actividades del trabajo o estudio, a tocar algún instrumento, hablar un idioma, o incluso hacernos de nuevos pasatiempos, lo cual genera una ayuda para todos aligerando el aislamiento, disminuyendo la ansiedad y preocupación.

Como alumna de último semestre en la Licenciatura de Gastronomía puedo contarte que jamás pasó por mi mente tener un semestre como este en la Universidad. Para ser sincera lo veía muy diferente; haciéndome de los últimos momentos con mis amigos y profesores, tomando clases en el salón o en cocina; los primeros días fueron un tanto fácil de asimilar por lo que al igual que muchos teníamos la mentalidad de que esto fuera a terminar pronto, sin embargo al paso de los días, semanas o incluso meses todo parecía más complicado, la incertidumbre de no saber cuándo regresar a las clases causaban gran angustia para nosotros ya que, al ser una licenciatura teórico – práctica contamos con que es necesario cocinar para que se nos pueda calificar, postergando así clases prácticas e incluso exámenes hasta nuevo aviso.

Al darnos cuenta de que los últimos días de clases se acercaban, al igual que la fecha de graduación sabíamos que ya no había marcha atrás, la realidad era que nuestro semestre se nos fue de las manos, y dadas nuestras circunstancias todo se iba atrasar, la entrega de nuestros documentos, nuestro proceso de titulación e incluso muchas metas y sueños que todos tuvimos que postergar.

Nosotros como gastrónomos nos vimos a la necesidad de generar nuevas propuestas para poder subsidiarnos en este periodo de pandemia, aprender a trabajar desde casa, empezar a cocinar y vender para generar ingresos.

A pesar de todas las múltiples circunstancias que muchos hemos llegado a tener durante este proceso, he notado la unión de distintas personas tratando de ayudar a los más vulnerables, brindando donaciones de ropa o comida; la comunidad Lasallista ha sido muy unida ante situaciones así, demostrando los valores que como Universidad se nos ha inculcado.

Es un momento de unión y reflexión, donde debemos ser empáticos ante la situación; y nuestra casa de estudios no se ha quedado atrás, generando publicidad aquellos pequeños comercios de estudiantes y familias de los mismos.

Hemos demostrado que nuestro lema Lasallista se muestra presente, brindando siempre ayuda en nuestro entorno.

Nunca perdamos la esperanza y la unión a pesar de la distancia.

 

Indivisa Manent

Lo unido permanece.